Cannabis medicinal con ciencia, organización y justicia social. Somos una asociación civil de Rosario que cultiva, acompaña y milita para que el acceso a la salud no se mendigue: se conquiste. Exclusivo para inscriptos en REPROCANN.
Nacimos en Barrio Hospitales con una certeza que no negociamos: donde hay una necesidad, nace un derecho. Y el acceso al cannabis medicinal es, ante todo, un derecho — de los que se conquistan organizándose, no pidiéndolos de rodillas.
Mil Flores no es una ONG de escritorio. Somos pacientes, familias, cultivadores y profesionales de la salud que entendimos que frente a una realidad adversa hay una sola respuesta posible: la organización. Cultivamos, acompañamos y militamos porque primero están los que peor la pasan, y porque la salud del pueblo no puede depender del bolsillo de nadie.
Las tres banderas de cualquier asociación que se tome en serio: producir bien, cuidar al compañero y disputar sentido común.
Producción supervisada por Director Técnico agrónomo matriculado. Cepas, genéticas y dosis que sabemos de dónde vienen y a dónde van. Mejor que decir es hacer.
DT médico y profesionales de la salud que conocen la planta. Cada paciente con informe, seguimiento y un equipo que responde. Porque primero están los que peor la pasan.
Articulamos con otras ONGs, disputamos el debate público y defendemos políticas basadas en evidencia. La única verdad es la realidad — y la realidad dice que la prohibición fracasó.
Cincuenta años de guerra contra las drogas no bajaron el consumo: llenaron cárceles, enriquecieron al crimen organizado y criminalizaron a los que menos tienen. La evidencia internacional es contundente; la doctrina también.
El paciente sabe qué consume: cepa, concentración, origen. Cada planta con historia. Cero riesgo de pesticidas, metales pesados o adulterantes. Soberanía sanitaria concreta.
Producto sin control, sin composición conocida, manipulado por quien no tiene idea de lo que hace. El paciente, librado a su suerte.
El cannabis medicinal tiene décadas de evidencia científica para dolor crónico, epilepsia refractaria, oncología paliativa y más. No es privilegio: es salud pública, conquistada.
Criminalizar al que se cura es un contrasentido. Y, como siempre, la prohibición pega más fuerte a los que menos tienen: los humildes pagan dos veces.
Registros, estadística sanitaria, política pública con datos duros. Un Estado que sabe es un Estado que planifica. Organización vence al tiempo.
Cada gramo que no se regula lo vende el mercado ilegal. La prohibición no eliminó la demanda: le regaló el negocio al crimen organizado.
La salud no se mendiga: se organiza.
Todo lo que hacemos está respaldado por normativa argentina vigente y registros públicos al día. Con los papeles bien hechos se milita mejor.
Inscriptos y aprobados por la Inspección General de Personas Jurídicas de Santa Fe mediante Resolución 230/24.
Nuestra actividad se ajusta a la Ley Nacional 27.350 y sus decretos reglamentarios.
Exclusivo para inscriptos en el Registro del Programa de Cannabis del Ministerio de Salud.
Inscriptos en el Sistema Integrado de Información Sanitaria y con constancia de AFIP al día.
Adecuación completa: nómina de usuarios, domicilio de cultivo, DT médico, DT agrónomo e informes por paciente.
Autoridades actualizadas con DJ de designación y firmas certificadas ante el registro correspondiente.
Sin vueltas, sin letra chica. Organizarse es simple cuando hay voluntad. Exclusivo para personas con inscripción vigente en REPROCANN.
Un correo contándonos quién sos y qué estás buscando. Respondemos. Compañero/a que golpea la puerta, compañero/a que recibe respuesta.
Charla virtual o presencial. Te explicamos cómo funcionamos, vos nos contás tu historia. Militar se empieza escuchando.
Verificamos que tu inscripción esté vigente y el acompañamiento médico corresponda. Con los papeles al día, se trabaja tranquilo.
Declaración jurada, incorporación al registro de la ONG y a organizarnos juntos. Primero los hechos.
No. Es exclusivo para inscriptos en REPROCANN. Si todavía no tenés tu registro, primero se tramita eso y después conversamos. Nadie queda afuera por falta de información: escribinos y te orientamos.
En Barrio Hospitales, Rosario, provincia de Santa Fe. Los encuentros los coordinamos por correo. Militar es también tener un lugar donde juntarse.
Sí, nos interesa sumar médicos y profesionales que quieran trabajar en serio con cannabis. La salud se construye entre muchos. Escribinos y armamos una charla.
Porque la prohibición nos dejó cincuenta años de fracaso y un tendal de pacientes criminalizados. No creemos en recetas importadas: creemos en una regulación argentina, con los pacientes adentro de la discusión. Organizados, venceremos.
Sí. Se puede sumar quien comparta los fines de la asociación. La patria es el otro: todo aporte cuenta, desde la difusión hasta el trabajo voluntario.
Escribinos. No somos un bot: contesta gente real, de Rosario, que conoce la planta y entiende tu situación. La patria es el otro. Empecemos por escucharnos.